FUNDACIÓN BIOHOGAR

Somos una avanzada que busca multiplicar el número de Casas BioHogar en el mundo, esto con el propósito de reconocer la dignidad ambiental como valor supremo y derecho fundamental, impulsando así una óptica biocentrista.


Para hacer posible este tratado, es indispensable fortalecer distintos tipos de cultura; la comunitaria, de sostenibilidad y regenerativa. Esto será posible a través de estimular y cuidar los sentidos y órganos de las casas y hogares; la familia, la colonia, el trabajo-servicio de sus integrantes, el vínculo con el espacio público, la educación-escuela, la infraestructura urbana, el esparcimiento y el espíritu.

ANTECEDENTES

Cambio climático

El cambio climático es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo y supone una presión adicional para nuestras sociedades y el medio ambiente. Los efectos del cambio climático son de alcance mundial y de una escala sin precedentes.

Los gases de efecto invernadero (GEI) se producen de manera natural y son esenciales para la supervivencia de los seres humanos y de millones de otros seres vivos ya que, al impedir que parte del calor del sol se propague hacia el espacio, hacen la Tierra habitable.

La concentración de GEI en la atmósfera terrestre está directamente relacionada con la temperatura media mundial de la Tierra; esta concentración ha ido aumentando progresivamente desde la Revolución Industrial y, con ella, la temperatura mundial. El GEI más abundante, el dióxido de carbono (CO2), es resultado de la quema de combustibles fósiles.

Los océanos y la vida marina

Los océanos ocupan tres cuartas partes de la superficie de la Tierra, contienen 97% del agua de la Tierra y representan el 99% del espacio vital del planeta por volumen.

Más de tres mil millones de personas dependen de la diversidad biológica marina y costera para sus medios de vida. Constituyen el hábitat de numerosas especies, contienen cerca de 200.000 especies identificadas, pero las cifras reales pueden ser del orden de millones. Los océanos son un ecosistema muy apreciado para el turismo y el descanso.

Los océanos producen la mitad del oxígeno que usamos para respirar y absorben aproximadamente el 30 por ciento del dióxido de carbono producido por los seres humanos, reduciendo así el impacto del calentamiento global; Son reguladores del clima global. Debido a las enormes cantidades de emisiones de CO2 que vertemos a la atmósfera, los océanos se ven alterados, física, química y biológicamente, lo que se suma a las amenazas de la sobre pesca y la contaminación. El daño que provoca el CO2, al ser la principal causa del cambio climático, se añade el efecto que produce al volver las aguas ácidas.

Ocho millones de toneladas de plástico entran a los mares cada año, causando anualmente la muerte de flora y fauna. El vertido de plástico a los mares ha alcanzado tal escala que ya es una «crisis planetaria» según Lisa Svensson, directora de océanos del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA.

Plástico, microplástico y cadena alimenticia

Cada año se lanzan al mar 8 millones de toneladas de plásticos que al degradarse se convierten en micropartículas. A este ritmo, en el año 2050 en el mar habrá un volumen mayor de plástico que de peces, según la Fundación Ellen MacArthur.

Los objetos de plástico no se degradan, sino que se convierten en partículas menores de 5 mm de diámetro debido a la acción del sol, a la oxidación y a la acción física de las olas, las corrientes o los mordiscos de peces y aves, exterminando, contaminando y enfermando todo a su paso.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria pidió que se realicen urgentemente más investigaciones sobre los efectos en la salud causados por la presencia de “microplásticos contaminantes en los tejidos comestibles del pescado comercial”. Los daños en la salud son causados por el polímero y sobre todo por los componentes tóxicos que incorporan, como bisfenoles, ftalatos, antimicrobianos, retardantes de llama, colorantes y otros agentes químicos

 

EL CASO MEXICANO

Una realidad enplásticada

México es el país más consumidor de agua embotellada en el mundo.

En México se calcula que consume y desecha diariamente alrededor de 20 millones de botellas de plástico. De esa cantidad de envases sólo se recicla el 20%. Además es el país con mayor consumo per cápita de agua embotellada de acuerdo al último reporte de la Beverage Marketing Corporation (abril-mayo 2010). Se calcula que en promedio cada familia gasta al año 1800 pesos en agua embotellada. El consumo por persona de agua embotellada llegó a 234 litros al año, que se ubica casi al doble de lo consumido en estados unidos (110 litros) y España (119 litros).

El volumen consumido en México representa el 13% de las ventas mundiales de agua embotellada. La comercialización de estos productos ha aumentado “sin parar”, con un crecimiento anual de 8.1%. La venta de agua embotellada asciende a 26 mil 032 millones de litros al año, de los cuales se estima que 18 mil 222 millones (70%) fueron comercializados en garrafón y 7 mil 809 millones (30%) en botellas individuales, esto representa un problema por la generación de basura derivada del desecho de envases mediante los que se comercializa el agua y por la extracción de gran material virgen para la producción de dichos envases. Según datos de esta organización, se estima que durante 2009 fueron desechadas más de 7.8 millones de botellas de plástico PET de agua embotellada en presentaciones no retornables.

 

Tulúm

La última joya de la riviera maya, entre la catástrofe ambiental y la posible sostenibilidad regenerativa.

Por un lado tenemos al centro turístico con el mejor reconocimiento y con la mayor consolidación en el mercado, por otro, tenemos un pueblo amenazado por la acelerada explosión turística y demográfica que ha rebasado la capacidad de los servicios públicos, por si fuera poco -Tulum, la “joya de la corona” de la Riviera Maya, oculta un “Lado Oscuro”, un serio problema de contaminación por los desechos generados a diario;  que según, algunos medios,  representan hasta 100 toneladas al día.

 

Tulum oculta un “Lado Oscuro”, un serio problema de contaminación por los desechos generados a diario;  que según, algunos medios,  representan hasta 100 toneladas al día. Los resultados de nuestro trabajo han aportado evidencia a saber que la Riviera Maya, Tulum y la Reserva de Sian Kaan son regiones embajadoras de la contaminación mundial y nacional, pero de igual forma creemos que pueden ser protagonistas en la historia como ejemplos de ciudades en transición hacia la sustentabilidad planetaria.

Por medio del Programa Estatal de Manejo de Residuos pudimos constatar que el Gobierno Municipal sólo cuenta con 3 camiones recolectores de basura y que no se tiene ningún tipo de indicador en materia de desechos sólidos, orgánicos e inorgánicos; un destino poco amigable con el medio ambiente. 

  • Primero darnos cuenta que nos damos cuenta.
  • Emplear economías por la vía circular; contemplar el reaprovechamiento de manera ámplia, detener la extracción de materiales vírgenes y mejorar el capital natural existente.
  • Emplear modelos de gestión ambiental y sustentabilidad; cumplir aspectos y normas.
  • Reemplazar el consumo de plásticos y artículos desechables por productos sustentables y biodegradables.
  • Más participación de la sociedad civil en la recolección y donación de residuos así como la adopción de los diferentes ODS rumbo al 2030.

17 ODS / AGENDA 2030

Objetivos de Desarrollo Sostenible / ONU

En 2015, la Organización de las naciones unidas (ONU) aprobó la Agenda 2030, un trabajo mancomunado entre Gobiernos, Ciudadanos y Organizaciones de la Sociedad Civil para lograr el Desarrollo Sostenible y hacer frente a la pobreza, la desigualdad y el cambio climático.



Objetivo 14 / Vida marina

Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible

 

 

Existe un margen significativo para el liderazgo empresarial en el Objetivo 14. Sin embargo, hoy en día, el Objetivo 14 rara vez se identifica como una prioridad para las actividades comerciales, a pesar de que muchas empresas dependen de los recursos marítimos para sus insumos y su transporte.

 

Las empresas líderes pueden implementar políticas y prácticas para proteger los ecosistemas oceánicos afectados por sus operaciones de extremo a extremo. También pueden contribuir con sus capacidades sólidas de investigación, desarrollo e implementación para proporcionar nuevos productos, servicios y modelos de negocio que niegan los impactos en los ecosistemas oceánicos y contribuyen a su restauración. Pueden liderar movilizando finanzas para la protección y el desarrollo posterior de los ecosistemas oceánicos y los flujos del sistema de agua, incluso a través de asociaciones con múltiples partes interesadas. 

 

La acción sobre el Objetivo 14 está estrechamente relacionada con muchos Objetivos, incluido el Objetivo 13 sobre la acción climática, el Objetivo 15 sobre la vida terrestre. Alcanzar los objetivos del Objetivo 14 también requerirá un progreso significativo en el Objetivo 12. El importante papel que desempeñan los océanos en la provisión de alimentos a nivel mundial significa que el éxito del Objetivo 2 de hambre cero requiere que se detenga la pérdida de biodiversidad oceánica. Los océanos también están estrechamente vinculados al Objetivo 6 sobre agua limpia y saneamiento a través de su regulación del clima global y la precipitación.

• 40% de la población mundial vive a menos de 100km de la costa
• Según la FAO, para 2030, el suministro total de pescado subirá a 186 millones de toneladas anuales
• Entre el 10 y el 12 por ciento de la población mundial vive de la actividad pesquera
• 2.600 millones de personas en el mundo dependen de los océanos como fuente primaria de proteínas, según datos de la ONU
• Los océanos contribuyen a disminuir en un 30% las emisiones de CO2 a través de la absorción, contribuyendo de este modo a reducir los efectos del calentamiento global

14.1    Para 2025, prevenir y reducir de manera significativa la contaminación marina de todo tipo, en particular la contaminación producida por actividades realizadas en tierra firme, incluidos los detritos marinos y la contaminación por nutrientes.

 

14.2    Para 2020, gestionar y proteger de manera sostenible los ecosistemas marinos y costeros con miras a evitar efectos nocivos importantes, incluso mediante el fortalecimiento de su resiliencia, y adoptar medidas para restaurarlos con objeto de restablecer la salud y la productividad de los océanos.

 

14.3    Reducir al mínimo los efectos de la acidificación de los océanos y hacerles frente, incluso mediante la intensificación de la cooperación científica a todos los niveles.

 

14.4    Para 2020, reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, la pesca ilegal, la pesca no declarada y no reglamentada y las prácticas de pesca destructivas, y aplicar planes de gestión con fundamento científico a fin de restablecer las poblaciones de peces en el plazo más breve posible, por lo menos a niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible de acuerdo con sus características biológicas.

 

14.5    Para 2020, conservar por lo menos el 10% de las zonas costeras y marinas, de conformidad con las leyes nacionales y el derecho internacional y sobre la base de la mejor información científica disponible.

 

14.6    Para 2020, prohibir ciertas formas de subvenciones a la pesca que contribuyen a la capacidad de pesca excesiva y la sobreexplotación pesquera, eliminar las subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y abstenerse de introducir nuevas subvenciones de esa índole, reconociendo que la negociación sobre las subvenciones a la pesca en el marco de la Organización Mundial del Comercio debe incluir un trato especial y diferenciado, apropiado y efectivo para los países en desarrollo y los países menos adelantados.

 

14.7     Para 2030, aumentar los beneficios económicos que los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados reciben del uso sostenible de los recursos marinos, en particular mediante la gestión sostenible de la pesca, la acuicultura y el turismo.

14.a    Aumentar los conocimientos científicos, desarrollar la capacidad de investigación y transferir la tecnología marina, teniendo en cuenta los criterios y directrices para la transferencia de tecnología marina de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental, a fin de mejorar la salud de los océanos y potenciar la contribución de la biodiversidad marina al desarrollo de los países en desarrollo, en particular los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados.

 

14.b    Facilitar el acceso de los pescadores artesanales en pequeña escala a los recursos marinos y los mercados.

 

14.c    Mejorar la conservación y el uso sostenible de los océanos y sus recursos aplicando el derecho internacional reflejado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que proporciona el marco jurídico para la conservación y la utilización sostenible de los océanos y sus recursos, como se recuerda en el párrafo 158  del documento “El futuro que queremos”.